Luego de la entrega digna del cuerpo de la séptima víctima recuperada en La Escombrera, las Mujeres Caminando por la Verdad presentaron a la JEP una propuesta restaurativa que insiste en la búsqueda de los desaparecidos, en la memoria de la guerra urbana en la comuna 13 y en la reparación a las víctimas.
Por Fabián Uribe Betancur
Foto de portada: Valentina Arango Correa
Este sábado fue entregado a su familia el cuerpo de una de las víctimas encontradas en La Escombrera, un joven que fue desaparecido en septiembre de 2002, y fue exhumado en septiembre de 2025. A la fecha, ya han sido identificadas y entregadas a sus seres queridos las siete víctimas que desde diciembre de 2024 se han hallado en la intervención forense que hoy lidera la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP).
Entre tanto, las víctimas que hacen parte de la Asociación Mujeres Caminando por la Verdad (AMCV) le entregaron a la JEP una propuesta restaurativa centrada en el acceso a la verdad, la construcción de memoria digna, la insistencia en la búsqueda de los desaparecidos y la reparación integral frente a los hechos de violencia ocurridos durante la guerra urbana en la comuna 13, donde está situada La Escombrera y donde el 21 de mayo de 2002 se realizó la operación militar Mariscal, que, junto a Orión, fue una de las más intensas de la confrontación y que dejó una estela de violaciones a los derechos humanos de los habitantes de la zona.
El cuerpo del joven entregado a sus familiares fue inhumado, después de una ceremonia religiosa, en el Cementerio Universal, donde se ubica el Mausoleo de Ausencias que se Nombran. De acuerdo con las investigaciones realizadas por la JEP, la persona entregada era un obrero de 23 años, habitante del centrooriente de Medellín, padre de una niña de un año, que habría sido desaparecido por integrantes de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).
Según la entidad transicional este joven es la primera víctima identificada en La Escombrera que residía en un barrio distante de la comuna 13; las demás víctimas identificadas, y ya entregadas a sus familiares, eran habitantes de la zona occidental de la ciudad.
En días pasados, durante la audiencia de observaciones a las versiones de los comparecientes en el caso de victimización de la comuna 13 y zonas aledañas, las víctimas representadas por el IPC, como el grupo Memorias Colectivas y Paz Territorial Urbana de la Comuna 3, señalaron la necesidad de profundizar en las conexiones entre las estructuras paramilitares que se asentaron a comienzos de los 2000 en diferentes barrios de la ciudad, como el Bloque Cacique Nutibara y el Bloque Metro de las AUC. Así mismo, por años los colectivos de mujeres buscadoras han insistido en que La Escombrera fue un lugar de inhumación usado por estos grupos, al que podían ser trasladadas las personas a quienes tenían intención de desaparecer.
Los hallazgos de personas desaparecidas en La Escombrera ocurrieron por la intervención determinada por la JEP, después de años de lucha en que el Movimiento de Víctimas de Crímenes de Estado solicitó que se extendiera sobre esta área una medida cautelar que permitiera la excavación y la búsqueda. El 18 y 19 de diciembre de 2024 fueron hallados dos cuerpos, un hombre y una mujer; el 10 de enero de 2025, los cuerpos de dos hombres; el 14 y 15 de julio de 2025, los cuerpos de un hombre y una mujer, y el 25 de septiembre, el de este joven de 23 años.

La búsqueda sigue
La JEP continúa con las labores de intervención forense en La Escombrera, que ya completan 20 meses. Según el magistrado y relator del caso Gustavo Salazar Arbeláez, durante este tiempo se han removido más de 62 000 metros cúbicos de tierra y se trabaja en garantizar los recursos económicos para los próximos meses. “Tenemos garantizados los recursos, básicamente, hasta agosto. Estamos haciendo algunos ajustes para extenderlos, por lo menos, hasta octubre. Sin embargo, la labor de búsqueda continuará por al menos ocho meses más”, afirmó en el contexto de la audiencia de observaciones de las víctimas, realizada el 7 y 8 de mayo, dentro del subcaso Antioquia, del caso 08 “Crímenes cometidos por la fuerza pública, agentes del Estado en asociación con grupos paramilitares, o terceros civiles en el conflicto armado”.
Luz Elena Galeano, coordinadora de la Asociación Mujeres Caminando por la Verdad, explicó al respecto que las personas buscadoras mantienen su labor de veeduría, resistencia y memoria en La Escombrera. Para ello, asisten a diario y se organizan en grupos. “Las medidas cautelares se ampliaron por un año más y también se extenderá el polígono hacia el norte, en la zona donde está la canaleta. Nosotras seguiremos allí haciendo veeduría a todo este proceso de intervención forense”, dijo al ser consultada en un evento realizado por la organización en la Universidad de Antioquia, el 20 de mayo.
Según la coordinadora de AMCV, aunque existe una tutela que ordena el regreso de la UBPD a la intervención forense en este predio, hasta la fecha esa decisión no se ha materializado. “En marzo tuvimos una mesa técnica con la UBPD y la JEP, pero seguimos exigiendo una verdadera articulación entre las entidades que tienen la competencia en la búsqueda. Hasta el momento no sabemos si la Unidad va a regresar o no”, expresó Galeano.
Propuesta de reparación
El 20 de mayo, en la Universidad de Antioquia, integrantes de la AMCV, acompañadas por el Movice y la Corporación Jurídica Libertad, le presentaron a la JEP una propuesta restaurativa frente a los hechos violentos que las afectaron durante la guerra urbana en la comuna 13 de Medellín.
La propuesta contempla cuatro ejes: “Verdad plena y reconocimiento de responsabilidad de los máximos responsables”; “Memoria digna y freno a la mercantilización del dolor en la comuna 13”; “Reparación integral, salud y garantías de protección para las lideresas y mujeres buscadoras”, y “Búsqueda, localización e identificación de las personas desaparecidas”.
El documento entregado a la ruta restaurativa de la Jurisdicción se basa en que la comuna 13 sufrió profundos daños en el tejido social de las comunidades y afectaciones en la salud física y mental de las víctimas. Allí se hacen exigencias frente a la demora prolongada e injustificada en el esclarecimiento de los crímenes sufridos, además de un llamado a la entidad transicional a tener en cuenta la centralidad de las víctimas.
Margarita Restrepo, vocera e integrante de AMCV, explicó que la propuesta incorpora un enfoque diferencial para este colectivo: “La mayoría somos mujeres adultas que en este momento se encuentran enfermas; ya 29 de nuestras compañeras han fallecido. Por esta razón, la propuesta tiene un enfoque de género”, afirmó. Ella y Luz Elena Galeano les entregaron a los delegados de la JEP el documento cuya realización exigen. “No es para que pongan estas propuestas de adorno en sus oficinas; necesitamos acciones”, enfatizó Restrepo.

En el mismo evento, que fue también una conmemoración de la operación Mariscal, las mujeres buscadoras hicieron un llamado al Estado a acelerar las acciones de búsqueda en La Escombrera y a desarrollarlas en otros lugares que han sido mencionados como posibles fosas comunas o con sitios de interés forense; entre ellos, el cementerio de La América, las inmediaciones del hospital Carisma, sectores de Belencito y la finca El Cebollal, en la comuna 13 y zonas aledañas.
La presentación de la propuesta finalizó con un acto simbólico en la Plazoleta Central de la Universidad de Antioquia, en homenaje a la mujer buscadora y líder social Berta Góez, sobreviviente de la operación Mariscal y fallecida en octubre de 2025.
