La exposición “Las razones para la paz. Retrospectiva del libro La violencia en Colombia, 1962” plantea reflexiones y preguntas sobre la importancia de conocer los archivos de la violencia del pasado para comprender las dificultades de la búsqueda de la paz en el presente.
Por Carla Serna Ovallos
Fotos: Margarita Isaza Velásquez
Por medio de fotografías, textos, audios e infografías, la exposición temporal “Las razones para la paz”, ubicada en el Museo Universitario de la Universidad de Antioquia (MUUA), en Medellín, invita a conocer el archivo del sacerdote Germán Guzmán Campos (1912-1988), quien fue secretario de la Comisión de Paz encargada en 1958 por el primer gobierno del Frente Nacional y fue coautor del libro La violencia en Colombia: Estudio de un proceso social, experiencias que le permitieron conocer los orígenes de la violencia y los conflictos de mediados del siglo XX.
La exposición, que está bajo la curaduría de la abogada y docente Catalina Puerta Henao, es realizada con el apoyo de la Unidad Especial de Paz y la Unidad Hacemos Memoria de la Universidad de Antioquia y en alianza con la Universidad del Valle, custodia del archivo de Germán Guzmán Campos desde el 2018.
El elemento central de la exposición es el archivo personal de Guzmán Campos, pieza clave que busca generar un acercamiento a los archivos y su importancia en la memoria del conflicto, ya que, como resalta Catalina Puerta, el secretario de la Comisión de Paz “se encargó de ir recopilando todo su material de campo en las voces de los actores directos de la violencia”.
El archivo de Guzmán Campos está conformado por fotos, cartas, diarios de campo, reportes e informes, documentos oficiales, afiches, testimonios transcritos, que él fue compilando a lo largo de su vida durante múltiples investigaciones, en las que se destacan las vinculadas al estudio de la violencia en regiones como Tolima, Valle del Cauca, Caldas y los Llanos orientales, entre otros.
Y son precisamente los materiales que recolectó cuando hizo parte de la Comisión de Paz los que dan vida a la exposición “Las razones para la paz”. En algunas fotografías pueden verse, por ejemplo, vestidos de paisano y también en armas a líderes de cuadrillas como la de ‘Pedro Brincos’ y ‘Tarzán’; en otras, a los habitantes de poblados que esperaban con júbilo la llegada de la comisión; también se observan niños y niñas, mujeres y familias en medio de la cotidianidad campesina. Además, una sección de la exposición, reservada al público con advertencia sobre la sensibilidad de sus imágenes, recoge la crueldad de la violencia infringida sobre los cuerpos.
Siguiendo órdenes de la comisión, el sacerdote e investigador Germán Guzmán Campos visitó los departamentos que permanecían en estado de sitio en 1958: Caldas, Valle del Cauca, Cauca, Tolima y Santander. Y desde esta experiencia, se evidencia su esfuerzo por entender y comprender el conflicto colombiano, por escuchar a las personas que hacían parte de este y por reconstruir los hechos desde múltiples voces, en especial las no escuchadas por el Estado.

Interpelar al archivo
La historiadora Marta Lucía Giraldo Lopera, profesora de la Escuela Interamericana de Bibliotecología de la Universidad de Antioquia, hizo parte del conversatorio “Pensar la paz desde los archivos”, realizado este 18 de febrero, que puso el foco en las nuevas y diversas reflexiones que esta exposición del archivo propone a los espectadores.
Para Giraldo, los archivos no son simplemente depósitos de información; más que ello, son vehículos de la memoria, pues “permiten construir narrativas históricas que ayudan a entender lo que ha sucedido y por ende asumir acciones decididas para evitar su carácter cíclico; es decir, sin documentación rigurosa no hay comprensión estructural del conflicto”, destaca la docente.
Resultado de este archivo y de otros análisis sociológicos, en 1962 fue publicado el libro La violencia en Colombia: Estudio de un proceso social, por Guzmán Campos junto al sociólogo Orlando Fals Borda y el abogado Eduardo Umaña Luna, que hoy puede entenderse, a través de exposiciones como esta, no solo como un estudio social a profundidad de la época, sino también como el primer tratado de paz en Colombia.
Precisamente, los elementos que se pueden apreciar en la exposición “Las razones para la paz” demuestran una intención de Guzmán Campos por conservar las memorias de la cotidianidad que se vivía en las ruralidades de Colombia durante las décadas de 1950 y 1960, en medio de la violencia bipartidista y otras reivindicaciones sociopolíticas.
“En el archivo podemos encontrar el reconocimiento documental del sufrimiento campesino, que hasta entonces estaba marginado del relato oficial. Asimismo, los testimonios registrados se convierten en fuentes legítimas de conocimiento histórico y político. Ante la fuerza de un testimonio, ante la contundencia de una imagen, es muy difícil negar lo sucedido”, complementa Marta Giraldo.
Para la curadora, dentro de la exposición se observa diversidad de fotografías que demuestran una realidad del pasado atravesado por la violencia, que da “la posibilidad de entender el lugar de los archivos en torno al negacionismo en Colombia de las condiciones que han causado el conflicto y la reproducción de las violencias, que han mutado, que se han complejizado, que se han ampliado y extendido”, expresa la profesora Puerta.
Desde esta mirada, el archivo se convierte en una resistencia al olvido y en una demostración ética y política para la reconstrucción del tejido social. La percepción de la profesora Giraldo va de la mano de esta afirmación, ya que ella considera necesario pensar los archivos como un “instrumento de esclarecimiento y reconciliación”.
Esto es a su vez lo que buscó la curadora de la exposición, que, en sus palabras, “está más orientada a dejar unas bases de comprensión, o por lo menos de inquietud en el público que acuda al museo para comprender que estos procesos de violencia ya han sido analizados, ya han sido estudiados, que ya nos hemos analizado a nosotros mismos, que hay un archivo como el de Germán Guzmán fundamental para entender eso”, explica la profesora Puerta.
Para realizar esta curaduría, ella se apoyó en otros procesos expositivos con los que ya el archivo se había presentado en público, tales como “Realismo atroz” en Roldanillo (Valle del Cauca), “Ecos de la violencia en Colombia” en Popayán y “¡Cómo nos atrevimos a tanto!” en Bogotá.
Si bien dichas exposiciones se han enfocado en reflexionar sobre la atrocidad en la Violencia, “Las razones para la paz”, como su nombre lo indica, se enfoca en la paz y en las reflexiones que permitan hacerla posible en el país. “La exposición quiere preguntarse precisamente cómo han permanecido esas causas estructurales de la violencia y generar inquietudes del porqué no ha sido posible la inclusión, el reconocimiento político” de las comunidades más afectadas, puntualiza la curadora y profesora Puerta.
