La UBPD intervino el cementerio Virgen María del Rosario, en Itagüí, donde busca a personas desaparecidas durante el conflicto armado. En la primera fase se recuperaron siete cuerpos y se tomaron muestras para avanzar en su identificación.

Por Fabián Uribe Betancur
Foto de portada: UBPD

La búsqueda de personas desaparecidas continúa en el Valle de Aburrá con la intervención del cementerio Virgen María del Rosario, en Itagüí. Los equipos forenses de la Unidad de Búsqueda de Personas Dadas por Desaparecidas (UBPD) recuperaron siete cuerpos y a otro más le tomaron una muestra para su identificación. Las labores permitieron, hasta ahora, que una familia conociera la posible ubicación de su ser querido.

Esta intervención forense se realizó del 14 al 24 de julio del presente año y hace parte del Plan de Búsqueda del Valle de Aburrá de la UBPD que tiene un universo de 1654 personas desaparecidas en los municipios de Barbosa, Bello, Caldas, Copacabana, Envigado, Girardota, Itagüí, La Estrella, Medellín y Sabaneta. “Tenemos dos estrategias de búsqueda: una en cementerios y otra en sitios de interés forense a campo abierto”, detalla Claudia Lucía Bolaños Alarcón, antropóloga e investigadora de esta entidad.

Según datos de la UBPD, el municipio de Itagüí tiene un universo de 167 personas desaparecidas. María Isabel Palacios, coordinadora de la Mesa de Participación Efectiva de Víctimas de Itagüí, comenta que durante la intervención forense se realizaron jornadas para la toma de muestras de sangre a familiares de personas desaparecidas, recepción de nuevas solicitudes de búsqueda y se presentó la exposición Camino de la Búsqueda.

El camposanto es administrado por la parroquia Nuestra Señora Virgen María del Rosario de Itagüí y, de acuerdo con Bolaños, “en términos generales, se encuentra en buenas condiciones físicas y arquitectónicas”.

La investigación humanitaria y extrajudicial realizada por la UBPD pudo establecer que allí hay 36 sitios de interés forense en los que habría cuerpos de personas desaparecidas durante el conflicto armado e inhumadas como cuerpos sin identificar. La Unidad revisó bóvedas y osarios para determinar su estado, consultó los registros de inhumaciones y recopiló información sobre la historia del cementerio. Bolaños explica que los datos recopilados se cruzaron con registros de Medicina Legal y la Registraduría. “La investigación se basó en fuentes documentales y orales”, relata la antropóloga.

Galería del cementerio de Itagüí.
Galería María Auxiliadora del cementerio Virgen María del Rosario de Itagüí. Foto: UBPD

Del total de los sitios de interés forense, 33 están en bóvedas individuales que se encuentran en la galería María Auxiliadora y tres son osarios comunes, dos de ellos también están ubicados en esta galería y uno en el pabellón Virgen del Carmen. Bolaños explica que la intervención forense contempla tres fases, en las dos primeras se abordarán todas las bóvedas y en la última, los tres osarios comunes. “La primera fase la hicimos en julio, ya que una de las galerías presenta humedad, lo que puede representar un riesgo. Por eso también tuvimos la premura de realizar la intervención”, dice.

Para establecer si los cuerpos encontrados pueden corresponder a una persona desaparecida en el contexto del conflicto armado, el equipo forense debe tener en cuenta varios aspectos. “Cuando un cuerpo tiene signos de violencia o carece de cuidado, está dispuesto sin ritual funerario, está tirado, boca abajo, sin vestimenta, son alguno de los criterios que nosotros utilizamos para determinar si es de nuestra competencia”, detalla Zamir Alonso Gómez Santander, antropólogo e integrante de la UBPD.

Cuando hay registros de necropsia se cruza esta información con los datos recopilados durante la intervención de las bóvedas. La comparación, según Gómez, permite establecer aspectos como el momento y las circunstancias en que ocurrió la muerte. “El médico revisa la información de la necropsia; el odontólogo compara las características dentales y el antropólogo establece el perfil biológico del individuo, que puede incluir sexo, edad, estatura y características individualizantes, como fracturas”, explica.

En esta primera fase, la UBPD intervino 13 bóvedas ubicadas en la galería María Auxiliadora. Según Gómez, se recuperaron siete cuerpos y a uno más se le tomó una muestra y posteriormente se volvió a inhumar porque no contaba con identidad orientada, es decir, no había indicios o información preliminar sobre su identidad. En este caso los forenses tomaron muestras óseas o dentales para enviarla a Medicina Legal de forma que puedan ser incorporadas al banco de perfil genético.

“La mayoría de los cuerpos encontrados estaban esqueletizados y presentaban un buen estado de conservación”, cuenta Gómez. Estos cuerpos corresponden a personas desaparecidas en hechos del conflicto armado ocurridos en la primera década del 2000, principalmente entre los años 2009 y 2010.

En el desarrollo de la intervención a este camposanto, una familia pudo acompañar la apertura de una bóveda. La UBPD había logrado establecer que allí podría estar el cuerpo de un familiar desaparecido y, después de localizar a sus allegados, éstos viajaron desde el Bajo Cauca hasta Itagüí. “Aunque el cuerpo ya había sido identificado mediante sus huellas dactilares durante la necropsia, la familia desconocía el lugar donde había sido inhumado” comenta Gómez.

Acto simbólico en  honor a los desaparecidos en el  cementerio de Itagüí, en Antioquia.
Acto simbólico en honor a los desaparecidos. Foto: UBPD

Los familiares pudieron observar el procedimiento y aportar información adicional que, al ser comparada con los hallazgos en la bóveda, permitió corroborar buena parte de los datos que la UBPD había recopilado previamente. La investigación pudo ser contrastada con los restos encontrados, lo que permitió avanzar en la verificación de su identidad y ubicación. “Estamos a la espera de los resultados para la realización del informe y posterior entrega del cuerpo a sus familiares”, detalla.

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Las organizaciones de víctimas esperan que se avance a la segunda fase de la intervención y así se puedan recuperar más cuerpos: “Valoramos mucho la intervención de la Unidad, ya que son muchas las familias que están a la espera de la entrega de ser querido”, enfatiza Luz Mery Velázquez Carmona, vocera de la Mesa sobre Desaparición y líder de la organización social Gente Emprendedora.

La búsqueda en el cementerio de Itagüí continúa. La Mesa Municipal de Víctimas, la Alcaldía de Itagüí, la parroquia local, la Casa de Justicia, la Personería Municipal, la Registraduría y Medicina Legal suministraron información para facilitar la intervención. La segunda fase está prevista para noviembre y diciembre del presente año. Mientras tanto, la UBPD sigue trabajando para localizar a las familias de las personas que podrían estar inhumadas allí, mediante la estrategia de búsqueda inversa.