El Pequeño Teatro presenta la obra En busca de Eunice, o un rap sobre escombros, un drama que interpela al público y hace memoria de la desaparición de personas, en medio de la confrontación armada, en Medellín.

Por Margarita Isaza Velásquez 

Hasta el 28 de febrero estará en temporada de estreno la obra En busca de Eunice, o un rap sobre escombros, de Albeiro Pérez y el Pequeño Teatro, que alude a la desaparición forzada de personas en los barrios de Medellín a comienzos de los 2000, en la época de mayor confrontación entre actores armados.  

Si bien la obra es una ficción que alude al mito griego del amor entre el músico Orfeo y la ninfa Eurídice, se nutre de relatos como la novela La sombra de Orión, de Pablo Montoya, y de historias rapeadas por grupos como Esk-Lones y Laberinto ELC, para desarrollar la historia de la desaparición de Eunice, una muchacha del barrio, que creció y vivió en medio de la guerra urbana determinada por poderosos siniestros y que se enamoró perdidamente de Mateo, un músico impertinente que quería casarse con ella.  

No se puede revelar mucho más sobre el drama que con unos veinte actores representa el Pequeño Teatro a lo largo de 100 minutos de poesía y realidad sobre las tablas, pero vale informar que se trata de una obra basada en hechos fehacientes: la desaparición de cerca de 500 personas en la Comuna 13 de Medellín, especialmente en los primeros años de la década del 2000, cuando los grupos paramilitares en alianza con las autoridades quisieron erradicar células guerrilleras afincadas en la zona por el abandono del Estado, y con ello establecieron un control a sangre y fuego que dejó centenares de víctimas asesinadas y desaparecidas.  

En esas personas, especialmente jóvenes habitantes de los barrios altos de Medellín, y en sus madres, las “Cuchas” que los buscan y reclaman, se inspiró el dramaturgo Albeiro Pérez, casi un año antes de los primeros hallazgos de desaparecidos en La Escombrera (diciembre del 2024), para deslizar metáforas, escribir la obra y crear a unos personajes que, o bien sugieren a otros reales como “Don Doberman” en alusión a “Don Berna”, o bien retoman otros ficticios como el coleccionista de sonidos que existe ya en la narrativa de Pablo Montoya.  

En busca de Eunice, o un rap sobre escombros es un trabajo de memoria planteado desde el teatro y desde el compromiso que surge de ser un artista de Medellín, afirma Pérez, quien reconoce en esta puesta en escena la deuda social con las víctimas del conflicto y la guerra urbana, así como los desafíos que se implican al proponer un relato interpretativo y propio sobre la desaparición forzada.  

Personajes de la obra En busca de Eunice del Pequeño Teatro.
Polo, Don Ausencio y Doña Esperanza, personajes que encarnan los impactos de la violencia y la desaparición forzada. Fotos: cortesía Pequeño Teatro.

“Todo el tiempo tuve la alerta de no estar revictimizando a nadie, especialmente a las madres de los desaparecidos, por eso debía revisar constantemente los diálogos y cada detalle de la dramaturgia; pedí mucha ayuda al equipo, mucha lectura de personas externas, hicimos lecturas dramáticas con las madres buscadores, nos asesoramos mucho, porque sin duda es un tema delicado”, cuenta unos días después del estreno, llevado a cabo el 6 de febrero, cuando cada función en la vieja casona del Pequeño Teatro, centro de Medellín, ha contado con sala llena y el favor del público.  

Y la obra, además de diálogos acertados que provienen de la cotidianidad en medio de las balaceras, cuenta con grafitis y canciones, compuestas también por Albeiro Pérez, que suavizan el horror de la violencia y dejan que se cuele la esperanza que reside en la búsqueda de los desaparecidos.  

Además de Eunice y de Mateo, interpretados por Juanita Hincapié y Juan David López, otros personajes de la obra se hacen memorables, por lo que evocan o por la fuerza de sus parlamentos aunque alguno permanezca en silencio… Doña Esperanza y Don Ausencio, los padres de Eunice, son encarnados por los experimentados Omaira Rodríguez y Julio Duque; Polo, el entrañable coleccionista de sonidos, es recreado por Camilo Saldarriaga; y Don Dóberman, Jáder, la Flaca y el Párroco son personajes vívidos gracias al carácter que les imprimen Carlos Arango, Carlos Rendón, Diana Montaño y Andrés Moure. 

La obra se suma al repertorio del Pequeño Teatro que versa sobre el conflicto armado en Colombia. Río arriba río abajo, Un recuerdo en el olvido, Las formas de la distancia Estado de desmemoria son algunas de las obras que en la última década han renovado para este colectivo teatral una suerte de compromiso con la memoria de las víctimas en hechos como la desaparición forzada, el desplazamiento y los impactos de la violencia.  

En busca de Eunice, o un rap sobre escombros se presenta en el Pequeño Teatro de miércoles a sábado, a las 7:30 p. m., hasta el 28 de febrero. A finales del mes se abrirán allí conversaciones sobre la literatura, el conflicto y la memoria, con invitados especiales como el escritor Pablo Montoya y la filósofa e investigadora Paula Andrea Pérez.